Siendo lo más antagónico en cuanto a fe conmigo, somos muy buenos amigos, hablamos de todo como me gustaría hablar con el resto de personas que se creen católicas y luego son "hipocricatólicas"
Cuándo llega a casa me pregunta por el sitio de San Francisco.
Él llama así a un par de rinconcitos que tenemos, a los que nunca le metemos mano para dejarlos limpios del todo de hierbas que crecen asilvestradas.
Por lo visto San Francisco tenía en su huerto un cacho de tierra sin sembrar para que la tierra surgiera en toda su naturaleza.
¡Resulta que tengo algo en común con el santo, jeje! Siempre me ha caído bien este italiano...
Pues bien, en cuanto llega Agosto, se ponen preciosos, con unas flores que no sé quién o cómo han germinado ahí. Prometo poner fotos en su momento de estos mismos rinconcitos.
Este es el otro:


