Hoy quiero arreglar la historia.
Estas promesas del carnaval de Chipiona se merecen una entrada (y varias) para ellos solos.
Paseando una tarde del carnaval 2011 por la calle Miguel de Cervantes me encontré con un carro cargado de instrumentos de percusión y rodeado de niños y un par de adultos. Llamó mi atención y me paré a escucharles. Mi sorpresa fue en aumento al comprobar que no solo eran niños los que tocaban, sino que, además, no lo hacían nada mal.
Después me percaté de que quienes dirigían el asunto eran dos hijos del conocido carnavalero Fernando el de la “Jirvaná”. La cosa empezaba a tomar sentido. Ramón y David, que así se llaman, dirigen esta agrupación familiar, que lo es completamente ya que todos los niños son primos entre sí y Ramón es el padre de dos de ellos y tío de los demás. Sus nombres son Irene, Laura, Sara, Julio, Ramón, Pedro, David y Salomé, la más pequeña con 5 años.
Los Kokokines, que así se hacen llamar, tocan samba, hip-hop, reggae, fanky y, por supuesto, un pasacalle, de corte absolutamente clásico, que incorpora instrumentos y una forma de tocar bastante alejados de lo habitual. Surdo, caja, tamborín, agogó, cencerros, repenique, clave, platos, bongos, shakers y una cortinilla son los instrumentos que utilizan, dando a cada uno de ellos su sitio dentro de cada ritmo, sin que ninguno se eche a ver más que otro. Una conjunción que da como resultado un sonido equilibrado y armonioso, nada estridente.
Son una bocanada de aire fresco para la fiesta, una forma distinta y muy interesante de entenderla.
En su primera participación (año 2011) en el Concurso de Pasacalles que organiza la peña “Qué sabe nadie” (mal/también llamado “la Tamborrá del Popo”) obtuvieron un meritorio 4º Premio y dejaron un claro aviso a navegantes ya que su futuro es muy prometedor y el tiempo está de su parte.
Si vas este año por la calle y te los encuentras no dejes de pararte un momento a escucharlos, merece la pena.

6 comentarios:
yo tengo difícil lo de encontrarmelos por la calle jaja Un beso y buen martes
Por los jereles, más bien poco carnavel..Eso sí muuuucho cofrade.
Un beso!!
Este años tendré cuidado de no perderme a LOS KOKOKINES de nuestros amigos David y Ramón and the Family por las calles de Chipiona, un saludo.
Lo que aprende uno, no los ví el año pasado así que espero no perdermelo éste. Un beso
Recuerdo que el año pasado y de casualidad mi maestro de clarinete también los vió en la calle Isaac Peral y reconoció lo bien que sonaban, con lo tiquismiquis que es él para el sonido, si dice que suenan bien es que lo hacen!! no cabe duda alguna!!
Verdad, con lo tiquismiquis que soy yo para el sonido, jajaja ¡Hola Karina! A ver si este año voy otra vez al carnaval, que no solo por verlos merece la pena ir, el cocido y los montaditos de pringá son también un aliciente interesante.
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¡Muchas gracias por vuestros comentarios!
Siento tener que poner la verificación de palabra, pero me he visto obligada a ello.
Disculpad las molestias.
Procuraré contestar a todos, si puedo.