14 mayo 2012
Amanecer ruidoso
Vivir en el campo es relajante al mismo tiempo que se tiene la posibilidad de poder estar en íntimo contacto con la naturaleza.
A estas alturas de la vida ya no tengo que madrugar tanto como cuando trabajaba, si quiero ver amanecer tengo que poner el despertador o dejar la cortina de la ventana descorrida para que los primero rayos de sol me despierten.
Todo esto era así hasta que unas pocas aves decidieron que este sitio era el ideal para sus tempraneros cantos.
Primero empiezan los mirlos que, con su insistencia al cantar, entiendo que los camperos no necesiten reloj que los despierten.
Al cabo del rato empiezan las tórtolas con su "runrún"
Cuando ya esto se empieza a animar, saltan los gallos de la vecindad que, cual si fueran muecines en su minarete, llaman con su canto a los gorriones y a otros insectívoros que se unen a la "reunión"
Se mezclan todos estos sonidos y tenemos una "orquesta" que no tiene nada que envidiar a una sinfónica.
Al principio estos sonidos fueron para mí, igual que para cualquier urbanita de pueblo, una novedad y una sensación muy agradable. Luego, una vez pasada la novedad, empecé a intentar obviarlos y volver a dormir, pero ha resultado misión imposible.
Yo creo que el madrugador mirlo que me despierta todos los días (fiestas incluidas) se ha tragado un micrófono con amplificador. ¡Seguro!
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Oye, pues son un despertador de primera categoría y mucho menos molesto que esos electrónicos.
ResponderEliminarbesos
Me encantaría despertar con esos sonidos! un beso
ResponderEliminarA veces pasa que las "gracias" pierden su "gracia", a mi me parece un precioso despertar...el que me es familiar es el sonido de los mirlos. Me gusta.
ResponderEliminarRecibe mi recuerdo con un beso.
Jajaja. Seguro que se ha tragado el amplificador. Yo también creo que pueden llegar a ser muy molestos, especialmente si es una o dos horas antes de que tú quieras levantarte. Por no hablar de los piares al atardecer que, en ocasiones, pueden llegar a ser hasta desagradables (al menos, los vencejos).
ResponderEliminarAlgún inconveniente tendrías que tener... Jejeje.
Un abrazo doble y grande.
Pero bueno... ¿Tú no echabas pestes de las palabritas de marras? Ahora veo que las has activado... Un poco codazo sí que son, que con el corrector ortográfico es toda una odisea escribirlas bien.
ResponderEliminar¡Ay Freia! Yo no he activado la casilla de verificación. Seguro que al cambiar el color de fondo hay que revisarlo todo, por que te la cuelan.
EliminarYa está arreglado. Gracias por avisar.
Besos dobles Au revoir. ;))
Hola, María. ¡Vaya lujo de despertar! ya quisieran muchos. Como a mí me pasa algo parecido porque tengo varios olivos en el jardín, te voy a enseñar un truco para que te dejen tranquila: da unas cuantas palmadas tan fuertes como puedas y verás como salen volando y si insistes varios días, buscan otros árboles. Identifican las palmadas como tiros de escopeta y salen corriendo, por si las moscas. A ver si te funciona. Ya me dirás.Besos.
ResponderEliminarUnos vencejos han hecho su nido en la cornisa del bloque, encima de nuestro dormitorio, a una velocidad de espanto. Cuando nos dimos cuenta estaba formado y con la hembra empollando. Estamos asustados: cuando nazcan los polluelos tendremos una "orquesta y coro" que nos dará la tabarra las madrugadas. El sol da pronto en la ventana, al amanecer, así que el barullo está asegurado. Esto parecerá muy bonito, pero al que le guste que lo aguante. Me temo que vamos a tener una primavera y parte del verano, viviendo en el infierno.
ResponderEliminarPues salvo lo gallos tenemos parecido despertador.
ResponderEliminarBesos
Yo me despierto antes de que amanezca, pero sobre las siete y media comienzan a cantar mis ninfas. Luego, a las tres de la tarde cuando intento echar una siesta, se ponen también a cantar durante un cuarto de hora o así.
ResponderEliminarLas riño y me voy a otra habitación.Mi mujer se ríe.
Bonita tu entrada, María. Un beso
Te aseguro que por cansino que pueda ser ese madrugdor sonido, siempre será mas agradable y bonito que los gritos de la loca de mi vecina con los monstruos de sus hijos y el pestudo de su marido... ¡¡¡los regalooooooooooooooo!!!
ResponderEliminarPues menos mal que no se unen los perros a esas horas jejeje
ResponderEliminarMe gusta el campo con locura y los amaneceres del campo y los ruidos del campo. Me gusta y mucho. Un beso Lola
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