08 julio 2012
Furaha
Me duele, duele tanto que cuando llega al máximo parece que no duele.
No soy de quejarme, hay quién me dice que tengo el umbral del dolor muy alto. ¡Qué bien! algo que tengo muy alto, con lo bajita que soy.
Pero hay veces que comprendo a los que ven un puente y se arrojan a su vacío, o se pasan con la dosis para terminar con el dolor.
Yo no hago semejante tontería por que sería un trauma más para los que me rodean. Bastante tienen ya con aguantar a la "vieja" con sus achaques contínuos, para encima tener que soportar el resto de sus vidas la historia de la que se quitó la vida por que no podía soportar el dolor.
¿Quién dijo miedo?
Aquí está ella con su sonrisa, que a veces parece forzada, y en la mayoría de ocasiones lo es, dispuesta a soportar tener que levantarme de la silla como si subiera una colina de 2000 metros; o cuando se cae algo al suelo esperar a que le salga el germen antes que yo pueda cogerlo.
Yo que he sido "Mari bulla" que he conducido con prisas, que he trabajado sin parar, que he llegado antes para abrir las puertas, yo, que corría por la vida para llegar a tiempo de todo, yo, ahora, ni trabajo, ni conduzco, ni llego antes, ni corro...ni nada.
Ahora soy menos que la sombra de lo que he sido.
Sin embargo, me alegra estar viva y no sé por qué.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Google+ Badge
Entradas más leídas
Etiquetas
15M
(1)
ACAMPADAS
(1)
Agresión a la mujer
(5)
Alegría
(21)
Alimentación
(4)
Amanecer
(1)
Amigos
(24)
Animales
(3)
Aprender
(1)
Astronomía
(2)
Belleza
(2)
BENEDETTI
(8)
Blogs
(23)
Cabañuelas
(1)
Carnaval
(24)
Carnaval de Chipiona
(9)
Chipiona
(17)
Cielo
(1)
Cine
(11)
Cocina
(1)
Comida
(1)
CONSUMO
(7)
Correos de mis contactos
(1)
Crisis
(1)
Cuba
(35)
Cuentos para personas inteligentes
(5)
Cultura
(11)
Cádiz
(1)
Deportes
(2)
Derroche
(6)
Despedida y cierre
(1)
Despistes
(1)
Diccionario
(1)
Dietas
(1)
Dylan
(1)
Día de la mujer trabajadora
(1)
Economía
(3)
Entretenimiento
(21)
Envidia
(1)
Estupidez
(5)
Eurocopa
(1)
Facebook
(1)
Familia
(11)
Ferias y fiestas
(18)
Fiesta
(1)
Fin de año
(3)
Fútbol
(4)
Guerra
(1)
Historias verídicas o inventadas
(1)
Humanidad
(1)
Humor
(21)
Iglesia católica
(2)
Injusticias
(1)
Insectos
(1)
Internet
(14)
Intimidades
(30)
jamón de pata negra
(1)
jardinería
(5)
La Habana
(11)
Libros
(1)
LO COTIDIANO
(23)
Manuel
(1)
MEDIO AMBIENTE
(12)
Memoria histórica
(1)
Meteo
(4)
Mi Jardín
(1)
Mi parentela
(1)
Miguel Poveda
(1)
Mis paranoias
(68)
Mujer
(12)
Música
(12)
Nada
(1)
Naturaleza
(28)
Navidad
(4)
Negri
(1)
Niños
(5)
NOCHEBUENA
(5)
Opinión
(9)
Otoño
(9)
padres sin hijos
(1)
Pateras
(1)
Periodismo
(1)
Planetas
(1)
Plantas
(4)
Playa
(2)
Poca vergüenza.
(2)
Poesía
(2)
Política
(50)
PP
(5)
Primavera
(6)
PSOE
(2)
Recuerdos
(10)
Redes
(1)
Redes sociales
(1)
Reflexiones
(174)
Reflexiones de invierno
(12)
Reflexiones otoñales
(9)
Reflexiones primaverales
(7)
Reflexiones veraniegas
(13)
Relatos
(7)
Religión
(8)
república española
(1)
Romería
(1)
Ronda
(3)
Salud
(7)
Sentimientos
(1)
Sexo
(15)
Sonreír
(1)
Spain
(12)
Teatro
(2)
Televisión
(1)
Tristeza
(6)
Turismo
(10)
Universo
(1)
vacaciones
(13)
Verano
(10)
Verguenza
(1)
Viajes
(12)
Violencia
(7)
Zenet
(1)
Archivo del blog
-
▼
2012
(145)
- ► septiembre (8)
-
▼
julio
(18)
- Chipiona 31 de Julio
- Intocables
- Raposa cuidando de las aves
- Unos minutos para sonreír
- Regalo para el fin de semana
- Ég vil vera íslenskur
- 699292434
- Hoy llueve.
- Día del Carmen
- El carrero de la alianza
- ¡No mirar!
- ¡Vivan los blogs!
- Acabo de cumplir 59 años
- Furaha
- Condena a un ser repugnante
- Amigos del Facebook
- Arriba las miradas
- Popotito
-
►
2011
(165)
- ► septiembre (13)
-
►
2010
(109)
- ► septiembre (7)
-
►
2008
(104)
- ► septiembre (8)
-
►
2007
(68)
- ► septiembre (9)


María, de verdad, no sé si darte la enhorabuena por lo escrito o callarme para no ser inoportuno. Sólo quería decirte que desde tu Isla te sigo y te leo. Para algo somos casi vecinos, verdad? Un beso muy dulce.
ResponderEliminarEres una rebelde sin pausa...
ResponderEliminarAun no se cuando cogeremos las vacaciones ya estaremos en contacto, un saludo. No vemos...
No sabes como te comprendo.
ResponderEliminarEl umbral del dolor se va teniendo cada vez más alto y eres capaz de aguantar dolores que a otros les serían insoportables.
Estoy operada de la columna dos veces. La primera por tres hernias de columna en linea y la segunda por tres más.
En la segunda operación, tarde más de dos meses en interiorizar la sensación de "no-dolor". Estaba tán acostumbrada a que me doliera la espalda, la ciatica,el cuello. etc. que no apreciaba la sensación de que no me doliera.
¡Mucho ánimo! y tu tranquila, que si germinan las cosas en el suelo, eso menos que tienes que recoger. Yo aprendí a ser tranquila.
Un beso enorme y fuerte
Yo creo, María, que no importa lo que hacemos, sino el espíritu con el que lo hacemos. Lo que para unos es esfuerzo, para otros es placer;lo que para unos es fácil para otros está lleno de dificultades. Pero no es cuestión de esfuerzo o facilidad sino de lo que uno siente, de cómo uno se siente ante las cosas.
ResponderEliminarMe encantó tu escrito.
Aunque no sepas por qué, lo bueno es estar viva, nunca tires la toalla y sigue luchando en recuerdo de aquella que fuiste, que no se diga.
ResponderEliminarUn besito y muchos ánimos.
Es bueno estar viva. Mira mi hermana ¿no es peor eso?
ResponderEliminarMaría, ante este artículo tuyo me quedo sin palabras; no sé que decir. Lo fácil es decir bonitas frases de consuelo. Yo no sé. Hoy no sé qué decir, así que ¡hala! hasta otro momentito.
ResponderEliminarLo bueno de seguir viva es precisamente eso... estarlo.
ResponderEliminarDejar de vivir voluntariamente es un acto que requiere demasiada valentía y produce demasiado dolor a los que se quedan.
Hoy te has sentido así, mañana... mañana será otro día y eso será lo mejor.
Besazos amiga (amigos)
Todos tenemos un por qué para seguir viviendo, así que animo y pa lante Maria Un saludo...TONY
ResponderEliminarHay razones para vivir. Aunque se sienta la falta de fuerzas, los achaques nuevos, los momentos difíciles, vivir es lo único que hay. Hay que salvar el dolor e intentar ser autosuficiente.
ResponderEliminarTú eres vitalista, y saber que vivir es lo único que hay. Saquemos fuerzas de flaqueza y adelante.
Un beso, guapa
Salud y República
El que vive a todo llega. Yo cuando repaso las fotos de mis 25 años con cara tipo de pasar hambre aunque comía como una lima y vea las de ahora... mejor no sigo. Un saludo desde mi mejana
ResponderEliminarMaria
ResponderEliminarsabemos que el dolor nos lo puede mitigar los calmantes y esos potingues que nos dan,de los que yo tambien tengo mi dosis diaria,"esa puñalada" que siento cada dia en la vertebra desaparecida...pero lo que si quiero decirte es que el sufrimiento es diferente, con capacidad de aceptar, de sobrellevar, de soportar lo mejor que se pueda y adaptarse al máximo a ese dolor, hay que seguir "palante"...¡y andamos, y nos ponemos de pie y...!
yo te comprendo y te doy un abrazo que te sirva de analgesico.
Maria, son rachas..y estas inmersa en una de ellas.¡animo¡ pero de verdad, te noto poco convencida. Creo comprenderte pero afortunadamente no he pasado, todavía, por lo que tu estas pasando.Utiliza la palabra, que se te da muy bien y expresa siempre tus sentimientos y dolores. Un besote muy grande.
ResponderEliminarSencillamente por que es lo más maravilloso que hay.
ResponderEliminarVive dulce...
Pues yo creo que tienes serias sospechas de por qué te alegra estar viva. Y yo, afortunadamente también.
ResponderEliminarY además de todas, añádele la valentía.
Un beso muy fuerte, mariquiya preciosa.
he pasado.me ha encantado. voy a mejor. besos.
ResponderEliminarPues me dejas triste y pasmado, no sabía que sufrías otra cosa que los achaques de la edad. Como yo y mi esposa.No sé qué decirte, he visto sufrir mucho y las palabras bonitas alegran pero no sanan.Volveré otro día con mas ánimo, ahora me voy triste, muy triste por ti sabiendo que sufres tanto. Un beso
ResponderEliminarSuelo leerte y me gusta tu vitalidad y tu alegría, no sabia de tu estado de salud.
ResponderEliminarAunque tus amigos piensen que tu sonrisa es forzada, sigue sonriendo.
Si le sonries a la vida, ella te sonreira.
Un abrazo lleno de buenos deseos.